Piscinas desmontables de segunda mano

Comprar una piscina desmontable de segunda mano puede ser una excelente idea para ahorrarse un dinero, sobre todo si vais detrás de un modelo gran tamaño. Ahora, hay que andarse con mucho ojo para que una buena compra no se convierta en la peor inversión de vuestra vida.

Piscinas desmontables de segunda mano, lo mejor para ahorrarse unos euros.

Piscinas desmontables de segunda manoSi la compráis por internet, corréis un riesgo muy alto de encontraros ante una estafa. ¿Por qué? Por la sencilla razón de que no estáis al 100% de que el producto que vayáis a comprar se encuentre en buen estado, ni que el vendedor os venda todo lo que dice o que las piezas que forman la piscina para su montaje estén en buen estado. Si bien todo este tema comienza a estar más controlado, aún es posible que os encontréis ante una persona que os esté engañando u os time.

De modo que lo mejor para comprar una de las piscinas desmontables de segunda mano es, sin lugar a dudas, que vosotros la veáis en persona. Para empezar, que el vendedor os muestre la piscina llena y montada, y de ese modo podréis comprobar que no hay ninguna fisura en la pared ni ninguna fuga por donde pueda escaparse el agua. Esto también os servirá para comprobar que, una vez montada, las piezas están en buen estado. Si os la vais a quedar, pedir ayudar a desmontarla vosotros para llevárosla en persona, de ese modo os aseguráis que no se extravíe ninguna pieza y de paso volvéis a comprobar que todo está en perfecto estado.

Claro que si la compráis en una tienda de segunda mano en muchas ocasiones no podréis comprobar el estado en el que se encuentra la piscina, pero lo bueno de comprarlo en una tienda física, que no una web, es que te aseguran un pequeño plazo de garantía para poder reclamar o solicitar la devolución de vuestro dinero en el caso de que el producto no esté acorde a lo que os venden. De modo que, si vais a comprar una piscina desmontable de segunda mano, aseguraos siempre de, o hacerlo en persona frente al vendedor o de comprarla en una tienda física para tener una pequeña “cubierta legal” en el caso de haber cualquier tipo de problema que pueda surgir.